12 feb. 2013

La valentía



Con el paso de los años, se ha distorsionado el verdadero concepto de algunos de los valores más importantes de la humanidad, y que hacen que los seres humanos seamos eso…humanos.Uno de los valores más distorsionados, adornado y disfrazado es el de la Valentía.


Esta se ha confundido en muchas ocasiones con osadía, con no saber estar, con atrevimiento, con arriesgar la propia vida, etc..Esta distorsión se ve clara y profundamente arraigada especialmente en los hombres. Derivado de la asociación de estos con la fortaleza, la dureza, la asunción de roles masculinos gravemente marcados, se les ha pedido a lo largo de sus vidas que sean “valientes”, identificando valentía con no llorar, estar siempre fuerte, no sufrir, ser el cabeza de familia sobre el que tendrán que aposentar los problemas más variopintos, o no expreasar sus emociones. Se les propone que asuman riesgos o que ejecuten atrevimientos, y en los cuales se pone en tela de juicio su hombría y su valentía, confundiendo esta con las características que actualmente se le atribuyen al “macho ibérico”.



En este sentido, los hombres invierten gran parte de su tiempo precisamente en decantar la balanza a su favor, para que esta hombría no sea cuestionada, y puedan seguir asumiendo el rol de macho sin que su autoestima y su integridad sea dañada, para poder sentirse aceptados socialmente. Las consecuencias las estamos pagando caras….los adolescentes asume riesgos innecesarios y en muchas ocasiones ponen su vida en peligro; en el caso de los hombres, otras veces el objetivo es salir con cuantas más chicas mejor, sin comprometerse,(eso es de blandos), valentía es poner el coche a 150, o beber siete cervezas seguidas y no morir en el intento; o “decir las cosas a la cara”, implicando esto que se puede faltar el respeto a las personas o tomarse las confianzas que sean necesarias; valentía es saber dar portazo a las personas, prescindir de ellas cuando no gustan; Valiente es aquel que es capaz de ocultar mentiras por un largo tiempo, o el que desempeña proezas….


Esto no es valentía…..yo he conocido a los verdaderos valientes….hombres y mujeres que, sabiéndose llenos de miserias, son capaces de reconocerlas…el valiente es aquel que desde el vacío y la nada es capaz de reconstruir un mundo, una vida, aquel que, sea hombre o mujer, se atreve con un” te quiero” sin que suene cursi, o con un perdón, o con un ser perdonado.Los valientes son los que asumen que una relación se ha terminado, y que prefieren enfrentarse con el miedo del vacío antes que con una vida falsa; los que asumen que un camino no es el correcto, y toman uno alternativo lleno de dudas y de incertidumbre; valiente es el que asume sus errores, el que se levanta una y otra vez después de cada caída, el valiente no es el que reprime sus lágrimas para parecer más fuerte, sino el que las deja salir asumiendo su fortaleza en este acto; valentía es decir al otro lo que no te gusta o lo que te hace sufrir, sin hacer daño, sin herir los sentimientos de nadie.Valiente es el que va contracorriente, el que no pega, el que no agrede, el que es capaz de controlar los sentimientos de rabia y los transforma en algo constructivo.


Valiente es el que cree en las personas, a pesar de las decepciones. El que sabe que no es necesario decir las cosas en volumen alto, si no decirlas claras. Valiente es que el atraviesa el dolor, y no pasa por la vida fingiendo que nada le daña, el que se enfrenta al miedo, a la soledad, a los sentimientos de tristeza o alegría, el que vive con intensidad, el que defiende hasta la muerte su derecho a equivocarse una y otra vez, a difundir y defender lo que siente y lo que vive, como algo único e irrepetible.Valiente es el honesto, el auténtico y verdadero, el que se conoce a sí mismo y hace y actúa por sí mismo, no en base a constructos socialmente deseables.No es más fuerte ni más valiente, la rama que se mantiene rígida para luchar contra las inclemencias del tiempo, porque una sola ráfaga de viento la puede quebrar con un solo aliento….es más fuerte, y más valiente, la hierba dulce del campo, que se mantiene flexible acompañando al viento, y adaptándose a cada onda. Disfrutando de la brisa, y asumiendo y aceptando en cada momento, lo que venga.

Ana Taboada. Psicólogo.






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